Habría que partir a maRia en cachitos para que cada uno se relacionara con distintas personas, porque siempre acabo siendo demasiado intensa para cualquiera.
Me concentro en no perder ni una sola de tus palabras; en resolver el enigma de tu fórmula esencial; en disponer en cada momento de un mimo para cada mimo que me das, de un suspiro para cada uno de los tuyos.
Detrás de lectura y análisis, de flirteo literario, de clímax argumental, se leía un tácito entendimiento de no editar el guión existente, de no sucumbir a la voz tentadora del intoxicante vértigo de la debilidad.
Escribir en infinidad de cuadernos que nunca verán la luz, ni serán vistos por nadie más, es murmurarle al muro de las lamentaciones, cuando lo que se desea es clamar al cielo.